lunes, 18 de julio de 2011

El decálogo del buen hablante

  El modo en que empleamos el lenguaje resulta vital para el niño, para bien o para mal. Por ello, somos un modelo a seguir. 
  Para que este modelo sea positivo debemos de emplear el lenguaje de modo que pongamos a su disposición un recipiente en el que el niño amolde un lenguaje rico y un habla correcta. Sobre todo para familiares de los niños, he aquí lo que, con la ayuda del "Manual de logopedia" de Gallardo y Gallego, he recopilado y he bautizado como "El decálogo del buen hablante":

1.Hablarle frecuentemente, sin excesiva rapidez y con una intensidad normal.
2.No llamarlo ni hablarle desde lejos.
3.No permitirle que grite, si lo hace indicarle que calle y que lo repita con voz normal.
4.Procurar que respire por la nariz, con un tipo de respiración abdominal.
5.Enriquecer su vocabulario, contándole hechos y explicándole imágenes.
6.Hablar con tranquilidad, articulando correctamente.
7.No hacerle repetir de manera insistente.
8.Evitar las burlas por su habla y situaciones de tensión en casa.
9.Alejarse de actitudes sobreprotectoras, demostrándole cariño y comprensión.
10.Animarlo a que repita poesías, canciones, juegos de ritmo... junto con otros niños.

2 comentarios:

  1. De todos los puntos, en mi caso, el que más difícil me parece es el enseñarle a respirar correctamente. Tendré que buscar algún juego que potencie la respiración abdominal...y encima que sea divertido!.
    existe algo así?

    ResponderEliminar
  2. Próximamente haré una entrada acerca de este tema.
    La publicación de cometarios me está dando problemas.
    La lagartija.

    ResponderEliminar