lunes, 12 de noviembre de 2018

Nuestras historias de Halloween

Historia de Halloween de Irene

Cuentan los que lo vieron que viven las momias y que entraban en una casa abandonada. Quien vio a las momias fue el científico loco al que nadie creía, por eso decidió llamar a su amigo y le preguntó:
- ¿Dónde están las momias?
- Espera, ten paciencia.
- ¡Pero llevamos más de cinco horas esperando!
- ¡Ahí está!
- Aaah, que miedo dan.
- Ha, ha, ha, ha... u, u, u. u... una, una... ¡una bruja!
Así, todos creyeron al científico loco.

Irene


Historia de Halloween de Mateo 

Siempre me pregunté por qué aquel anciano iba a aquel castillo en ruinas. Un día, Calabacín y Turbo estaban dando un paseo y Turbo preguntó:
- ¿Qué es eso?
- Es un castillo en ruinas, ¡un castillo en ruinas!
Y de repente Calabacín gritó:
- ¡Un anciano!
De pronto, salió una momia...
- ¡Aaah!
- ¡Una momia! ¡Corred!
Cuando escaparon de la momia fueron salvar al anciano.
- ¡Por fin lo conseguimos!
Pero de repente, oyeron unos ruidos...
- ¡La bruja Filomena!- exclamaron.
Pero, en realidad, era el brujo Mike.
Buenas noches.

Mateo R.

Historia de un científico loco 

Cuentan los que lo vieron que existía un científico loco. Vivía en un barco fantasma que sólo él creía que existía. Estaba tan loco que todos los habitantes del pueblo mágico se reían mucho de él. Un día, mientras paseaba, escuchó unos ruidos extraños.  
- ¡Qué ruido extraño!
Su barco se hundía muy rápido en el mar.
Todo fue muy rápido, bajaba tan rápido tan rápido que pronto llegó al fondo y lo primero que vio fue una gran cantidad de peces, uno era enorme. Al moverse vio que había un barco que él reconoció, era el que veía en su imaginación. Se fue acercando pero el enorme pez lo iba alejando. Entonces, el científico loco se dijo para el mismo que era mejor salir del mar y no contar nada de lo que había pasado, así la gente ya no reiría más de él.

David

Los monstruosos amigos del anciano

Siempre evitaba pasar por un castillo en ruinas porque había: una momia, un zombie, una bruja... Un anciano iba hacia el castillo en ruinas y escuchó un sonido extraño, entró en el castillo en ruinas y entonces vio una momia venenosa, un zombie comecabezas y una bruja que echaba hechizos. Entonces, la bruja vio al anciano y lo convirtió en fantasma. 
Todos los monstruos se fueron a la ciudad a asustar a la gente.

CONTINUARÁ...

La historia de Halloween continúa, amigos.
Los monstruos asustados a toda la ciudad mientras que el convertido en el fantasma estaba en el castillo en ruinas triste, hasta que vio a los monstruos aterrorizando la ciudad entera. El anciano fue a la ciudad y les dijo a los monstruos:
- ¡No asustéis a la gente!
Entonces, los monstruos le hicieron caso y volvieron al castillo con el anciano y la bruja convirtió al fantasma en anciano porque ya eran amigos.

Mateo P.



Historia de Halloween de Noa

Siempre me pregunté por qué en Frío de Janeiro pasan cosas raras desde que vinieron las brujas Alba y Andrea. Ellas vivían en una cueva. Una un día dijo a Dinoescopeta:
- A ver si lo petas en esta misión.
- ¿Por qué?
- Me tienes que ayudar - dijo Dinoescopeta.
- ¡Cómo que no lo voy a petar!
Luna dijo:
- Vamos a la casa de Dalia.
- Es mi casa también, no empieces a inventar cosas. 
Así que fueron a la casa.
Luna dijo:
- Hola Dalia, hay que averiguar todo este lío.
Y Dalia respondió:
- Ok.
Y así fueron. Luna entró sin pensárselo dos veces a la cueva de las brujas. Entonces... ¡la secuestraron!
Dalia pensó y requetepensó: ¿Qué podemos hacer? Dinoescopeta y ella se decidieron a entrar y a liberaron a Luna. Desde ese momento las brujas empezaron a portarse mejor.
Noa.

domingo, 28 de octubre de 2018

Torramos pipas e clasificamos materiais!

Déixovos aquí as fotos dos días nos que torramos as pipas e as comimos. Tamén de cando fixemos a clasificación dos materiais. 

PROCESO DE PREPARACIÓN DAS PIPAS
O xirasol que nos trouxo Fina

As pipas en auga con sal

Xa limpas e secando

As pipas no forno a 150ºC

TRABALLOS SOBRE A CLASIFICACIÓN DOS MATERIAIS 






jueves, 25 de octubre de 2018

Lo que está pasando en Frío de Janeiro

Navidad
Un día invernal en Frío de Janeiro Daisy y Luna fueron corriendo a despertar a Dalia y entonces Dalia les dijo:
- ¿Pero qué pasa? ¡Qué es Navidad!- dijeron a coro.
- ¿Naniná?- dijo Dalia.
- No! ¿Nunca has oído hablar de la Navidad?- dijo Luna.
- De la magia, de los regalos, el amor, la ilusión...- dijo Dalia.
- Ni de Santa Claus!- dijo Luna.
- Nanai- dice Dalia.
- ¿Pues a qué esperamos?
- Esperadme y así saco a Luna- dice Daisy.
Unos minutos después llegaron al centro comercial.
- Menos mal que vinimos andando, si no no tendríamos donde aparcar - dijo Daisy.
- Bueno, ¿qué hay que hacer ahora?- dijo Dalia.
- Pues ahora la gente compra los regalos para sus seres queridos, así que ahí voy - dijo Luna y Daisy la siguió.
Dalia empezó a pensar qué les podría regalar. Luna le compró a Daisy una nueva caja de pinturas, a Dalia una bola de la verdad. Daisy a Luna le compró unos patines nuevos y a Dalia le pintó un cuadro. Dalia, en cambio, le hizo a Luna con sus poderes un amuleto de BFF, a Daisy le compró unas botas y a Sangre un cráneo indestructible.
Después de comprar los regalos, Dalia volvió a preguntar:
- ¿Ahora qué hay que hacer?
- ¡ A hacer ángeles de nieve!- le dijeron sus amigas.
Le enseñaron a Dalia todo lo que se podía hacer con la nieve, hasta hicieron un castillo de Frozen.
Cuando llegaron a casa, Dalia hizo un gran banquete que era lo único que sabía de la Navidad y después se fueron a dormir. A la mañana siguiente tomaron el pudin de Navidad y abrieron los regalos, después Luna le enseñó a patinar, Daisy a pintar y Dalia a usar la magia vampírica.


Saray


¡Una gran sorpresa! 
Un día, en Frío de Janeiro, Luna se despertó, bajó las escaleras y se encontró a Daisy y a Dalia. Hoy era su cumpleaños y le dieron su desayuno favorito. En su fiesta de cumpleaños sólo había vampiros, estaban Minco, Dalia, Daisy, Lucía, Ana, Ulises, Noelia, Drácula, María, Noa y Saray. La sorpresa para Luna fue que le regalaron un chihuahua y Luna dijo:
- ¡Ay, Dios mío!
Se puso a llorar de alegría y todos preguntaron: 
- ¿Y cómo se llama?".
Luna contestó: 
- Pinqui- sin pensárselo nada. 
Al día siguiente, hubo un problema. Sangre se quería  comer a Pinqui, Dalia le gritó:
- ¡No, no y no!
Dalia pensó, pensó y se preguntó: 
- ¿Qué podemos hacer? 
Luna respondió:
- Hechizar a Sangre. 
Dalia dijo: 
- ¡Buena idea!
Así lo hizo y terminó el problema. 

Descripción de Pinqui
Pinqui es un perro negro con manchas naranjas en las orejas. Tiene un mes y es regordete. Además, tiene un carácter muy bueno. Lo encontraron al lado de un cubo de basura. 

Noa


Frío de Janeiro
Hoy todos los habitantes de Frío de Janeiro van a a hacer una ruta a pie de 45 km desde Río de Janeiro hasta Frío de Janeiro. Vinieron todos los habitantes: Calabacín, T-Rex, Turbo, el brujo, la vampiresa, la hormiga, las patinadoras y los militares. 
Cuando llevaban 15 km vieron una casa calabaza . Todos gritaron:
- ¡La trampa de cuchillos!- pero cuando gritaron ya era demasiado tarde, la trampa, ¡ya estaba activada! 
- ¡Hay que esquivarla! 
Con tantos árboles no veían los cuchillos. Todos gritaban:
- ¡Allí un cuchillo! ¡Allá otro!- así todo el tiempo.
Cuando pasaron la trampa de cuchillos todos se salvaron y siguieron caminando. El camino era de piedras, tierra, con muchos árboles y se escuchaban unos ruidos. Eran los árboles que se estaban cayendo, Turbo, que era el más pequeño y veloz, pudo esquivarlos y los otros quedaron atrapados por los árboles. Turbo pudo ayudarlos a salir y siguieron caminando. Volvieron a escuchar otro ruido, miraron pero se cayeron en un agujero. Todos gritaban:
- ¡Ayuda! ¡Ayuda!- hasta que el policía David les rescató. 
Siguieron caminado, cuando quedaba 1 km para llegar a Frío de Janeiro, el caracol Turbo soltó tanta baba de caracol que todos se resbalaron y se salieron de la ruta. De pronto, escucharon unas campanas y se dieron cuenta que era la iglesia del pueblo.
¡Por fin habían llegando!
Mateo R.


Historia de Rex
Hoy estaba en mi casa cuando de repente oí un ruido que venía de la otra punta de la casa. Vi un esqueleto, de pronto pasó un murciélago y... ¡bum! ¡Era Dalia!
- ¿Qué quieres?-le pregunté.
- Nada, ¡sólo que a Rex le dio un infarto!- exclamó.
- Voy hacia allá- respondí.
- Voy contigo.
- Vale, ¿qué pasa?- le pregunté a Manolo.
- ¡Estábamos allí jugando y de repente se desmayó!- explicó.
- Necesitamos un médico!- exclamé.
- Pero en Frío de Janeiro no hay médicos.
- Pero yo sé algo- respondió Lana. 
- Pasadme un bisturí, ahora pinzas, ahora grapas y... ¡ya está!- exclamó Lana.
- Ahora hay que dejarle reposo- explicó Lana. 
Dos días después Rex se despertó, parecía que estaba bien.
- Ahora hay que llamar a Manolo- respondí.
- Vale- dijo Lana.
- Hola- respondió Manolo. 
- Ya está bien- le dijo Lana.
- ¡Ya voy!- exclamó.
- ¡Ya estoy aquí, Rex! Pensé que murieras- respondió Manolo.
Con esto y un bizcocho el cuento se queda pocho. 


Álex