viernes, 28 de junio de 2019

Fotos sobre Roma

Columna trajana

Foro

Panteón de Agripa

Panteón de Agripa

Coliseo (Anfiteatro Flavio)

Panadería en Pompeya

Horno en Pompeya

Taverna en Pompeya

Calzada en Pompeya

Termas en Pompeya 

Ínsula (bloque de viviendas)

Anfiteatro de Mérida 

Teatro de Mérida

Teatro de Mérida

Palestra

Casa del Mitreo en Mérida: sala-recibidor

Casa del Mitreo en Mérida: impluvium

Casa del Mitreo en Mérida: habitaciones de verano

Calzada romana en el Museo de Mérida

Mosaico en el Museo de Mérida

Acueducto en Mérida


lunes, 10 de junio de 2019

El demonio regresa

Un día, en Frío de Janeiro, Turbo estaba paseando por el portal y vio a Daniel entrando en éste y dijo:
- Daniel, no entres en el portal.
Pero Daniel entró en el portal igualmente y Turbo también entró. Pasó una semana y todos extrañaban a Turbo y a Daniel. Turbo, cuando entro, descubrió una nueva dimensión, el inframundo. Daniel estaba en una fortaleza con muchos guardianes. Dinoescopeta entró y dijo:
- ¡Turbo, deprisa, sal del portal!- antes de que Turbo saliese del portal y viese a Daniel convertirse en demonio.
Dinoescopeta tiró lo más fuerte posible de Turbo y le sacó del portal, luego disparó y rompió el portal en mil trozos. A la mañana siguiente el portal estaba junto a la casa de Calabacín y Turbo le dijo:
- ¡Calabacín, corre!- el demonio salió del portal y, luego, desapareció. Luego fue a la pista de patinaje y convirtió el hielo en fuego. Después fue a la cueva y, a continuación de eso, fue al castillo. Lo quemó todo y secuestró a Luna y a Dalia. Dinoescopeta consiguió escapar y dijo que había que ir al inframundo y destruir el alma del demonio. Manolo, Supercalifragilisticopialidoso, Calabacín y Dinoescopeta fueron a destruir el alma del demonio. Turbo y los demás se quedaron vigilando. No fue fácil atravesar la fortaleza del demonio. Cada vez que Dinoescopeta o Manolo disparaban a los guardias, se convertían en espíritus de fuego. Finalmente, consiguieron atravesar los obstáculos y rompieron el alma del demonio. Todo volvió a la normalidad. Aunque todos sabemos que el demonio sigue acechando.
Y colorín colorado el demonio se fue a otro lado.
Mateo P.

lunes, 3 de junio de 2019

Rap de las rectas y los ángulos

Éste es el vídeo con el que podéis repasar algunos conceptos de geometría.

Muchas gracias al Colegio Enrique de Oso, en Zaragoza, por compartir este maravilloso recurso y favorecer así el que más niños y niñas aprendan.

viernes, 31 de mayo de 2019

Los habitantes de Frío de Janeiro están muy enfadados

Os dejo por aquí la historia que más votasteis. ¡Es chulísima!:

Un día tranquilo en la aldea llegó un hada llamada Lizy, le dijo hola a todos y se fue directa a la pista de patinaje. A Dalia eso le sorprendió, pero quizá sólo le había llamado la atención.
Por la noche, como siempre, Dalia salio a volar y vio las luces de la iglesia encendidas. Bajó, abrió la puerta pudiendo observar a casi toda la población de Frío de Janeiro y, de repente, una voz repipi resonó en todo el edificio.
- Hola, Dalia, cariño, ¿me haces el favor de ir a por Luna?
Dalia subió al cielo, fue a por Luna y volvió con ella.
- Oh, ahora que estáis "todos" aquí, podemos empezar. Bien, he estado observando vuestra aldea y he pensado unos cambios para que se vea mucho mejor- dijo ella con la misma voz.- Los primeros pasos serían: tirar la pista de patinaje, pintar la casa de Dalia y vender las calabazas de Calabacín.
- ¿Mi pista?, olvídate- dijo Luna.
- No pintarás mi casa ni de broma- continuó Dalia.
- Yo estoy a gusto con mis calabazas- dijo Calabacín.
- Bueno, bueno... vale, podemos hacer otras cosas... -dijo el hada.
- Yo tengo una sugerencia- dijo Calabacín.
- ¿Cuál?- preguntó el hada.
- Chicos, poneos estos trajes antirradiación- dijo Calabacín.
- ¿Y para mí no hay?- preguntó el hada.
- Sí, el tuyo es especial. Si me das las manos te lo pongo -dijo Calabacín y empezó a recitar un conjuro- ¡Calabaza, calabaza, pata de cabra, lleva a este hada a su isla malvada!
De repente el hada se esfumó y empezaron a caer calabazas del cielo.
De esta forma tan extraña Calabacín salvó el día.

Saray.